Estamos ante un tema de gran importancia: la palabra de Dios.
El nuevo Código de Derecho Canónico dice: “Entre las formas de predicación ocupa el primer lugar la Homilía. El sacerdote tiene obligación de hacerla en todos los domingos y fiestas a guardar y no puede omitirla sin causa grave. Y ojalá haya Homilía también en las misasde Cuaresma y Adviento y siempre que haya bastante concurso de pueblo, y en las fiestas o acontecimientos luctuosos. En la homilía expóngase, comentando el texto sagrado,los misterios de la fe y las normas de vida cristiana